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Escrito por Montaña Montaña
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Martes, 21 de Agosto de 2012 11:18 |
Bernardo Wensell Fernandez es técnico deportivo de Alta Montaña, guía profesional nacido en Avilés que posee entre otras, la credencial UIMLA de técnico especialista en rocódromos y equipador de vías de escalada.
La primera vez que este asturiano escaló la histórica ruta de los aragoneses en el Urriellu no la olvidará nunca porque fue con su hermano Johny. Durante uno de sus cursos de aprendizaje y formación en la Escuela de Arnao, hizo una pausa para atendernos y contarnos sus vivencias en esta pared:
- “Enfrentarse como escalador primero de cuerda a cualquiera de las vías de la oeste del Naranjo, es un reto que cualquiera que quiera consolidarse en el mundo de la montaña y en particular de Picos de Europa, debería tener como objetivo. Quizá sea la pared más emblemática del estado español, pero además en Picos de Europa nos ha marcado a todos. La primera vez que la hice fue en 1988 con mi hermano. Era nuestra primera vía de ese calibre y con un grado de exposición que todavía te recordaba como habían pasado ellos porque estaban los clavos y cordinos originales. Con el paso de los años la vía se ha restaurado y colgarte en la travesía de dos parabolt de métrica 10 te da mucha mas seguridad. La vía sigue siendo igual de bonita, pero de aquella nos sentíamos todavía un poco pioneros.
Recuerdo que con una mochila de 20 kg. a la espalda nos llevó 14 horas escalarla y cuando llegué al refugio estaba exhausto, pero con una gran sensación de haber hecho algo grande en mi vida, y con la seguridad de poder enfrentarme luego a retos aún mayores. Luego haríamos parte de esta pared en libre, sin ayuda artificial.”
MM: Hacer una vía como la Rabadá/Navarro te hace mas fuerte mentalmente, no?
BW: Sí, claro. Sientes que has llegado a un nivel de autosuficiencia bastante elevado y te sientes capaz de navegar por casi todas las rutas de la oeste, como la Leiva, la Murciana, etc.. y vas mucho mas motivado. Cuando vas escalando es inevitable pensar en cómo pudieron pasar ellos por ahí si yo voy con pies de gato sufriendo y escalo séptimo grado. Es entonces cuando te das cuenta de que esta gente estaba hecha de otra pana.
MM: Llevarías a un ciente a hacer la Rabadá/Navarro?
BW: Buena pregunta.. (sonrie) Depende del cliente. Habría que pedirle una serie de cualidades y hacerle un seguimiento antes de ir, pero creo que sí se puede. Las vías ya no están como hace años y sabiendo protegerse la seguridad no queda comprometida. Yo mismo equipé en el 88 los rápeles de la Murciana y si no también puedes escapar por la Sagitario en caso de necesidad. Si llega a estar ahora como antes no se podría garantizar la seguridad del cliente, ni la propia tuya, y actualmente hay varios guías que pueden estar a la altura para hacerlo. Yo mismo subí con gente la Murciana y la Sagitario, pero hay tener una transparencia muy clara con el cliente de la gestión del riesgo.
Hay que tener muy claras todas las maniobras de cuerda porque en una pared como la oeste el ambiente es muy severo, hay mucho vacío. Algunas personas que están acostumbradas a hacer cierto grado en deportiva les puede impresionar y llegar a bloquearse en una travesía, o gastar mas fuerza de la necesaria, con lo que el desgaste es mayor influyendo en la resistencia física. No se puede perder tiempo en las transiciones de las reuniones porque 10-15 minutos de mas en cada reunión multiplicada por 23 reuniones son tres horas de regalo a la vía, con lo cual el guía tiene que ser rápido, pero sin perder de vista quien llevás detrás en la cordada.
El guía debe estar muy por encima del nivel de la vía, dos o tres grados como mínimo, y conocerla perfectamente, lo que significa haberla hecho entre 10 y 20 veces. Deben reunirse todas las condiciones óptimas, meteorológicas y físicas del cliente. De otro modo, hay que darse la vuelta.
Si un guia es bueno, en el primer intento sabrá explicarle al cliente que no está a la altura de esta pared.
MM: ¿Cual es para tí el paso mas delicado?
BW: La travesía es el tramo en el que tienes que ir mas concentrado, pero para mí, lo mas delicado está en los últimos largos, porque la seguridad baja y el mas mínimo fallo por parte de cualquier miembro de la cordada, con un distanciado de 10-15 metros como por ejemplo en el Gran Diedro, te puede dar un susto. El primer largo y el segundo tienen la mayor dificultad pero vas mas fresco, en la travesía hay seis o siete parabolts y como mucho una caída de segundo supone como mucho 5 o 6 metros, como un vuelo de deportiva, pero en la arista final por ejemplo, vas muy cansado y te azota el sol muy duro.. seguramente ya has bebido toda el agua y las fuerzas flaquean. Es donde yo creo que está lo mas peligroso de la Rabadá/Navarro. |
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Última actualización el Martes, 21 de Agosto de 2012 11:39 |
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Escrito por Andres de la Torre
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Martes, 17 de Julio de 2012 11:33 |
Con motivo del cincuenta aniversario de la apertura de la vía Rabadá/Navarro y coincidiendo con la histórica ascensión de Agustín Faus a la edad de 86 años, hemos querido hablar con César Pérez de Tudela sobre esta línea maestra de la montaña mas emblemática del alpinismo español.
- “Yo seguí mucho la primera escalada a la oeste de Rabadá y Navarro, ya que soy de la misma generación, aunque un poco mas joven, y tengo muy presente a todos los alpinistas de aquella época. Hicieron la vía más difícil de todas las montañas de España, sin discusión. Antes de eso estaba el Tozal, por la vía de los franceses, la vía franco-española, que eran escaladas muy verticales con un gran sentido del compromiso, pero esta con la famosa travesía, era la ambición y el sueño de todos los escaladores españoles.
Cuando la abrieron enseguida tuvo dos, tres y cuatro repeticiones y luego vino el invierno con su carga de tragedia, y las tragedias llamaron mucho la atención. Es así, cuando hay muertos todo el mundo quiere probarse y superar esa situación. Después de hacerse esa ruta empezaron a abrirse muchas mas vías en la cara oeste, pero esa era la ruta maestra, la ruta lógica, buscando la pared mas impresionante. No hay mas que situarse debajo y mirar hacia arriba y cualquier alpinista o escalador se siente sobrecogido pensando: ¿por ahí?
Ahora hay otras de mayor exigencia en la oeste como “Sueños de Invierno”, pero esta fue la primera y Rabadá y Navarro demostraron sus dotes de creadores, de grandes escaladores de roca como alumnos aventajados de la Escuela de Riglos y fue una pena que después de esta enorme escalada murieran en la pared norte del Eiger en el año 1963.”
Además de este 50 aniversario, el año que viene se cumplen también 40 años de la primera invernal a la oeste que hiciste con “el ardilla”. ¿Cómo lo recuerdas?
- Entonces era la única vía de cara oeste del Urriellu y era también mi primera ascensión por la Rabadá/Navarro. Yo vivía en Barcelona por entonces y había venido varias veces a intentar la invernal primero con “el culebras”, quedándonos en el Valdecoro por la imposibilidad de acceder hasta aquí, entonces si que había grandes nevadas.. recuerdo el Urriellu como los picos de la Patagonia, toda la pared de puro hielo. Nunca me arrepiento de haber sido valiente alguna vez, como en aquella ocasión, aunque ahora con los años uno va perdiendo el poco valor que teníamos. Esto de hacerse mayor no es bueno. De todas formas, somos lo que hemos vivido, y aunque soy senador, letrado del Consejo de Estado, ingeniero de caminos, pero me quedo con las vivencias intensas y lo que he tenido que superar para escalar montañas como el Urriellu por su cara oeste.
Creo que tengo una vida privilegiada y me han pasado muchas cosas, algunas graves, difíciles, incluso dramáticas tragedias, pero sigo vivo y estoy muy agradecido a Dios, aunque no lo estoy tanto por estar perdiendo el valor. Lo que antes para mi eran cuestas, ahora son precipicios, y el precipicio te impone.
El mejor homenaje que se le puede hacer a Rabadá y Navarro es venir y escalar la oeste por su via. Aunque también es bueno hablar de la efemérides y hay que reconocer que se les ha hecho honor a su categoría. Su drama yo lo viví cuando llegaron los cadáveres muy mutilados a Madrid, porque aquellos alpinistas suizos eran excelentes y les llevé luego a hacer la sur del Pájaro, pero cometieron un enorme error al cortar las cuerdas y dejar caer los cuerpos sin haberlos metido en una bolsa conveniente. Aquello fue tremendo y desde el Heraldo de Aragón se siguió el drama gracias a las crónicas de Alcalde.
Como todas las montañas esta tiene su historia, y en la oeste ha habido siempre tragedias..
- si, como la de Berrio y Ortiz. En aquellos tiempos se hizo un NODO especial y fue portada en todos los periódicos. El rescate de Lastra y Arrabal también fue un drama tremendo, pero no solo esto, además Mailar y Ruiz murieron después de intentar el Naranjo atrapados por una avalancha en Horcados Rojos. Por desgracia fui co-protagonista en aquellos rescates que fueron muy difíciles porque entonces no había grupos de rescate ni socorro especializado. Los helicópteros del SAR no se atrevían a aterrizar y teníamos que saltar unos tres metros desde el patín a la nieve, para luego escalar por la sur. Fueron verdaderas odiseas que me alegro mucho haber podido vivir, pero por eso mismo fui con mucho miedo a hacer aquella invernal en el año 73.
Dios ayuda a los valientes y es bueno haber sido valiente alguna vez. Ojalá pueda mantener el poco valor que me queda durante 15 o 20 años más.
Entrevista realizada en el vivac del Hou Tras el Picu por Andrés de la Torre.
Fotos: Andrés de la Torre y Fernando Calvo |
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Escrito por Alfredo Íñiguez
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Lunes, 21 de Noviembre de 2011 11:16 |
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L Aniversario de la Rabadá /Navarro
PEP MASIP
Pep, es un tipo tranquilo, metódico, coqueto, tremendamente educado y sin duda culto. Su conversación discurre pausada y agradable. Piensa lo que dice y analiza lo que piensa. De la generación que nacía a la vida cuando desaparecían Rabadá y Navarro en el Eiger. Por tanto, a efectos de alpinismo, es un “ochentero” de pura cepa: de los que conservan el estilo y las maneras. Incluso - no es el único - aún viste el pantalón blanco para escalar, como si fuera un homenaje a una época inolvidable, y a su propia juventud… Su mejor retrato: conversar con él.
MM: ¿Cuándo empezaste a escalar?
- Con quince años en una zona que hay cerca de Barcelona que se llama El Figaró, también y sobre todo en Montserrat
MM: ¿Y cuando basculaste a la Vega de Urriellu por vez primera?
- Pues, no me acuerdo si en el 79 o el 80 por primera vez…Aunque haciendo memoria creo que en el ochenta, con Felip Sandiumenge, un compañero de cordada con el que escalé el primer par de años de actividad un poco relevante. De aquella hicimos la Rabadá/Navarro, Murciana, Leiva…
MM: Sabes que el año próximo se cumple el cincuenta aniversario de la Rabadá/Navarro y tú eres un asiduo en la “Tapia” ¿Qué significa para ti la cara oeste y la vía de los aragoneses en concreto?
- Me resulta difícil de explicar. El Naranjo se ha convertido en mi segunda casa… La primera en muchos sentidos. Me gusta venir aquí, ver que sigue igual. No me gusta que pinten los caminos (como ha ocurrido en Montserrat y en tantos otros lugares), que cambien la montaña. Me gusta tener las sensaciones que tuve la primera vez. (Se ríe) Creo que es lo que buscamos todos y en lo sustancial creo que Picos mantienen bastante su espíritu, hasta los jitos… (vuelve a sonreír) porque si les dan una patada, los vuelves a hacer…
Sobre La vía Rabadá-Navarro, decirte que es la “ruta” por excelencia del Picu.. no me cansaría nunca de volver a escalar esta ruta…creo que la hice unas 9 o 10 veces…siempre es una experiencia especial, un nuevo compañero/a de escalada un día diferente, con sol, niebla o lluvia, en verano o en invierno, con compañeros o en solitario…recuerdo en especial la vez que la escalamos junto a mi amigo Joan Solé, en el invierno del 93, descendiendo por la sur con una gran nevada, de esas que ya te cuesta mas de 8 hrs llegar al refugio de Urriellu desde Sotres..
La Rabadá/Navarro al Picu es una de las rutas mas bellas que he escalado…Recuerdo que ese primer verano estuvimos escalando las otras rutas famosas de esta cordada (La del FIRE y norte del Puro en Riglos, así como la del Gallinero en Ordesa…) y tengo un gran y hermoso recuerdo de ese verano, repitiendo esas rutas y poniéndonos en la piel de esos escaladores, como haciendo un viaje en el tiempo…creo que lo que mas admiro de esa cordada, a parte de la increíble fantasía y creatividad eligiendo los itinerarios, era la pureza de las escaladas en cuanto a que no ponían demasiado hierro en la roca y los itinerarios quedaban con el material justo, cosa que hacia que, por lo menos en las primeras repeticiones las cordadas posteriores tuvieran sensaciones parecidas a los aperturistas..
Luego con el paso del tiempo y de las cordadas, se ha ido añadiendo material fijo a las rutas con lo que las rutas han cambiado mucho en algunos casos...Me hubiera gustado mucho conocerles, aunque cuando ellos murieron en el Eiger yo solo tenía 2 años... Sobre el 50 aniversario de la vía de al Oeste del Picu, me gustaría simplemente volver a escalarla una vez más…a ver si es posible y nos vemos por Urriellu.
MM: Correcto Pep, recogido el guante. Por suerte has conocido muchos otros macizos en el mundo ¿Has encontrado en ellos parecidas sensaciones a las que te generan los Picos de Europa?
- Sí, pero así todo para mí los Picos son especiales, es la gente, el ambiente, necesitaría más tiempo para poder describir con precisión lo que realmente me inspira esta pregunta…En lugares como Yosemite he encontrado sensaciones parecidas, aunque la pureza, el primitivismo que aún se respira aquí… Mira, sentí mucho la marcha de Rosa, la pastora de la Terenosa, es una generación, un modo de vida que ya se diluye. Ocurre aquí y ocurre en el Nepal… Queramos o no la vida va evolucionando.
MM: Tienes un gran historial en la Oeste ¿Guardas algún recuerdo especial de esas escaladas?
- En realidad solo abrí una vía, Tramuntana. Podía haber abierto alguna más…Los ochenta fueron un poco conflictivos en ese aspecto. Todo el mundo quería abrir su vía, yo quería pasármelo bien y no meterme en follones. ¿Te acuerdas de Sevi? Yo lo conocía mucho, cuando estaba abriendo el Pilar del Cantábrico se quedó sin compañero, me preguntó si quería acompañarle, y la verdad, no me apetecía meterme en un “berenjenal” de esos…Aquel año había venido con Jesús Gálvez y voy y le digo al Sevi: Ven que te voy a presentar a un compañero. Se lo presenté (risas) y abrieron la vía. Con la Revelación paso lo mismo, venía con Jesús para abrirla y con los Murcianos saltaron un poquito las “chispas”.
El refugio era la décima parte del actual, dormíamos ochenta tíos, hasta debajo de las mesas…El Tito pegando gritos…no se como no nos matábamos…Es una pena no tener algún vídeo de esas movidas. Yo era un chavalín y no quería meterme en líos, pero era divertido. De la saga de los murcianos me llevaba muy bien con el pequeño, con Javi, le vigilaban para que no fumara porros pero se escapaba con nosotros…Aquí cada año hay anécdotas, todo el mundo pasa por aquí. Es un punto de referencia.
MM: ¿Y el resto de los Picos de Europa? ¿Has llegado a conocerlos? ¿La Peña Santa?
- Sí. Recuerdo que Pedro Udaondo- escalé con él todo lo que pude- siempre me decía: Tenemos que ir a Peña Santa. La pena es que al final no fui con él. Fui con Luis Gómez, mi gran amigo de Madrid, durante un par de veranos, repetimos varias vías y también abrimos una ruta que le dedicamos a Pedro (vía Aitite). Me fascinó por lo salvaje que se conserva. Espero que no construyan ningún refugio. Sé que es más duro vivaquear, pero es el precio que hay que pagar por no alterar a la montaña. Los trazados en la Peña Santa son excepcionales, por la roca, la calidad, el ambiente, puedes hacer encadenamientos, hay sitio para nuevas rutas, Peña Santa es especial.
MM: Una pregunta capciosa. ¿Qué esperas del futuro?
- (Riéndose) ¿De mi futuro?
MM: Sí, bueno, y del de todos…
- Ja, ja…Seguir escalando. Vivimos en el rincón más privilegiado del planeta. Además, tengo un trabajo estupendo. Seguir disfrutando de la vida. En cuanto a la dificultad, la que me apetezca, en el momento que me apetezca y con la gente que me apetezca. Por lo demás, a no retocar mucho la montaña. No meter muchos hierros en la montaña. Me pone enfermo ver como de la noche a la mañana aparece una ferrata con doscientos kilos de hierro más de los que hayamos podido meter tú y yo en treinta años, se hace con la disculpa de atraer la gente a la montaña y el argumento de que todo el mundo tiene derecho.
Tienen derecho, de acuerdo, y en nuestra generación hemos cometido errores, pero entiendo que yo no me dedico a cosas para las que carezco de actitudes, porque no puedo hacerlo, ni pretendo que aumenten las presas de una vía para que pueda escalarla. Seguro que alguien me tacha de nazi, pero he conocido montañas, Pedraforca, Montserrat, el propio Picu hace ya muchos años, y es una pena ver como lo alteramos todo, como a toda costa hay que dejar señal de nuestro paso. Nos olvidamos de los que vienen detrás.
El secreto está en que nuestra vanidad o el reconocimiento que en mayor o menor medida a todos nos gusta cuando hacemos una actividad y nos dicen ¡Qué bien lo has hecho chaval! no nos ciegue, y seamos conscientes de que los que vengan dentro de cincuenta años sí que tienen derecho a tener sensaciones parecidas a las que nosotros pudimos disfrutar, con la niebla, con los agentes meteorológicos que aún no hemos podido cambiar. Conservar la roca y el entorno sin hierros, cruces, vírgenes, placas de muertos, banderas…
La montaña es naturaleza. Para mí, si existe un dios es la naturaleza.
Entrevista realizada en la Vega de Urriello, septiembre 2011 por A. Íñiguez
Fotos: JOAN SOLÉ (Invierno 93) |
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Última actualización el Jueves, 01 de Diciembre de 2011 08:18 |
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Escrito por Alfredo Íñiguez
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Jueves, 20 de Octubre de 2011 11:27 |
1962/2012 CARA OESTE DEL NARANJO DE BULNES. CINCUENTENARIO DE LA VÍA RABADÁ/NAVARRO
“21-6-1962. Escalada realizada por la cara oeste, con un tiempo formidable para lo que nos esperábamos de Picos. Algo de niebla durante la excursión por esa pared, la más hermosa y formidable que hasta la fecha hemos conocido. Somos dos excursionistas Zaragozanos que nos sentimos orgullosos de poder ofrecerla desde estas líneas, a todos los montañeros españoles que alguna vez han soñado con la escalada de esta provocativa pared.”
Alberto Rabadá y Ernesto Navarro ( Libro de cumbre del Picu)
El día 16 de agosto de 1963 a las ocho de la mañana, Herman Geiger, piloto de los glaciares y jefe de salvamento con base en Grindelwald, acercó su aparato a la cara norte del Eiger. Su entrenada vista distinguió a dos hombres en el nevero de la Araña Blanca, dos cuerpos inmóviles cubiertos en parte por la nieve, uno de ellos de pie, en actitud de asegurar a su compañero. No pudo detectar ninguna señal de vida en ellos.
El alpinista y escritor austriaco, Tony Hiebeler, había organizado horas antes una expedición de socorro por la arista oeste a la que se sumaron los guías italianos Roberto Sorgato e Ignacio Puissi, el extraordinario escalador norteamericano John Harlin, que perdería la vida tres años después en la propia pared, y una pequeña armada española compuesta por los hermanos Regil: Jose Mari y Andrés, Ángel Landa y el hombre base de los maños, el también zaragozano Luis Alcalde. Su intento de auxiliar a los bravos aragoneses desde la cresta cimera, por las salidas de la arista Mitteleggi, fue en vano.
Alberto Rabadá y Ernesto Navarro, de 29 y 28 años de edad, habían fallecido por agotamiento, en la quinta noche en la pared, bajo condiciones extremas.
Desde la estación Kleine Scheidegg, horas después, Luis Alcalde pudo confirmar desde un telescopio el desenlace de la tragedia. El temporal había amainado y el sol del atardecer que había aparecido al fin acariciaba los cuerpos sin vida de la cordada en el nevero de la Araña. Habían muerto dos hombres. Había nacido un mito.
Eran tiempos grises, aquellos cincuenta del pasado siglo. Racionamiento y miseria campaban a sus anchas en una España que apenas se recobraba de la mayor tragedia de su historia.
A pesar de las circunstancias, de las carencias, y de la infinita tristeza que atenazaba los espíritus, en Aragón, la región de la voluntad y la reciedumbre, una generación de niños de la guerra se estaba forjando en las paredes de Riglos sin apenas medios, espléndido ejemplo para futuras generaciones de escaladores.
De todos ellos, dos hombres, Alberto Rabada y Ernesto Navarro estaban llamados a convertirse en la más brillante cordada del siglo XX en España. Su estilo, dotado del genio de Goya, de la voluntad y la intuición de Cajal, dibujaría a lo largo de nuestra geografía los trazados más bellos, las vías soñadas.
Y si hay alguna ruta que se alza como un monumento a sus autores, que ha sido la piedra de toque para varias generaciones de alpinistas, que es venerada por todos, es la Rabadá/Navarro a la cara oeste del Urriellu, la primera vía en la pared de poniente del Picu.
A lo largo del casi medio siglo de existencia de la ruta el material y la técnica han evolucionado lo indecible, aun así, la escalada de la Rabadá/Navarro conserva intacto su prestigio, su graduación 6a/A2 (6C+) para un recorrido de 750 m sobre un desnivel de 500 m, nos da una referencia clara sobre lo que nos encontraremos al afrontar su ascensión.
Si aquel aciago verano de 1963, una tormenta aún más persistente que la determinación de nuestros bravos aragoneses no hubiera acabado con sus fuerzas en el nevero de la Araña. Digo con sus fuerzas porque ni el mítico Ogro pudo con su voluntad. Cuando los equipos de rescate llegaron a avistarlos- sus cuerpos solo pudieron ser recuperados cuatro meses después- encontraron a la cordada en correcta posición de escalada, algo inaudito de observar, incluso para los curtidos helvéticos expertos en cien tragedias alpinas. Nunca sabremos que hubiera sido de los Maños, donde hubiera estado su límite como escaladores, pero nada nos impide soñar con ello.
Desde Montaña Montaña y de manera independiente a otras iniciativas que estamos valorando, comenzamos hoy un homenaje, en el fondo, para todo el alpinismo español. A lo largo de las semanas y meses siguientes aprovechando el aniversario que se aproxima, iremos entrevistando a los alpinistas y escaladores del Picu, a todos los que podamos, profesionales o amateurs, y siempre les preguntaremos por la Rabadá/Navarro: La vía soñada.
Alfredo Íñiguez
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Última actualización el Jueves, 24 de Noviembre de 2011 09:55 |
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